Alfalfa: una solución al déficit hídrico

La alfalfa debido a su raíz pivotante, que puede llegar a más de dos metros de profundidad, es capaz de captar  el agua retenida en las capas más profundas del suelo. En Australia, por ejemplo, su raíz puede llegar a siete metros de profundidad.

Pero, no sólo es beneficiosa por su capacidad de extraer agua del suelo. La alfalfa, además de representar un recurso forrajero suplementario en épocas críticas como alimento para consumo animal, tiene un impacto ambiental positivo sobre el suelo ya que puede contribuir a mejorar la calidad física debido a la acción de sus raíces que penetran en profundidad; y, química de los suelos, con su capacidad  de capturar el Nitrógeno del aire e incorporarlo al suelo, lo que se conoce como fijación de Nitrógeno.

Ensayos y evaluaciones anuales en diferentes zonas de Chile, han demostrado que la alfalfa subsiste varios meses de sequía; y, al recibir las lluvias de otoño e invierno, rebrota desde su corona, que es una estructura de reserva de la planta, produciendo gran cantidad de tallos y hojas.

INIA investiga este importante recurso forrajero como parte de un sistema pastoril que, junto a un sinnúmero de otras especies, tienen como propósito mejorar la pradera y el suelo, otorgando una opción más al productor dedicado a la crianza de ganado.

Existen reportes técnicos de investigación y ensayos de alfalfas desde el año 1977 y desde entonces se han llevado a cabo diferentes proyectos y trabajos colaborativos con instituciones como SARDI Australia, universidades chilenas y extranjeras; y,  al interior de INIA, la realización de numerosos estudios en diversos territorios de Chile.

En  seis ambientes de la zona centro norte, y centro sur del país, un proyecto INIA La Cruz, apoyado por el FIA, montó unidades demostrativas para evaluar morfológica y agronómicamente    líneas  genéticas  avanzadas  de  alfalfa y así poder validarlas.

El trabajo en esta forrajera, liderado por el Dr. Carlos Ovalle Molina, científico de INIA La Cruz, es parte del proyecto, con apoyo del FIA: “Nueva variedad de alfalfa tolerante al estrés hídrico, para la adaptación de los sistemas ganaderos al cambio climático”, donde participan los profesionales INIA, Soledad Espinoza, Luis Inostroza, Viviana Barahona, Paulina Etcheverría, pertenecientes a INIA Cauquenes, Quilamapu y Carillanca, respectivamente.

Estos ensayos de validar la adaptación de la alfalfa  a entornos estresantes afectados por el cambio climático, apuntan a beneficiar a los productores que desarrollan su producción agropecuaria en entornos marginales y frágiles. Y, además, realizar un aporte científico a los programas de mejoramiento de alfalfa para zonas con marcado déficit hídrico generando un impacto productivo en la cadena forrajera en zonas del secano Mediterráneo de nuestro país.

Dentro de los parámetros se entregará una completa caracterización morfológica y agronómica de las alfalfas donde no sólo se evalúa aspectos relacionados con estrés hídrico, sino también  tolerancia al frío y a la salinidad. Además, se evalúa tolerancia a la sequía en diferentes ambientes,  tolerancia al pastoreo, estudios de rendimiento, desarrollo vegetativo, floración, altura de la planta, crecimiento invernal, materia seca, sobrevivencia de plantas, entre otros factores.

Dentro de las iniciativas desarrolladas en los últimos años, destacan los proyectos “Uso de cultivos naturales o ancestrales para el desarrollo de cultivares de alfalfas tolerantes al estrés hídrico y su extensión a agricultores de subsistencia en Kazakhstan, China y Chile” financiado por Global Crop Diversity Trust a través del Ministerio de Agricultura de Australia y “Estudio del potencial de germoplasma nativo de Alfalfa, para mejorar la tolerancia a estrés hídrico” financiado por Fondecyt y liderado por el Dr. Carlos Ovalle Molina del INIA La Cruz y en Australia por el Dr. Alan Humphries de SARDI (South Australian Research and Development Institute), junto a un amplio y diverso equipo profesional de  científicos de las Universidades de Talca como el fisiólogo Alejandro del Pozo, la rizobióloga Macarena Gerding de la Universidad de Concepción. Junto a la participación de investigadores de Kazajstán, Mongolia Interior y Australia a través del Instituto de Investigación y Desarrollo de Australia, se suma el equipo de INIA Chile hasta la región de Magallanes.

En proyectos anteriores se realizó un proceso de colecta de materiales genéticos provenientes de diversos ecosistemas del mundo, tales como Kazakhstan, Mongolia Interior, sur de Australia, China y norte de Chile, que presentan problemas severos de cambio climático y sequía.

La invitación es a aprender más de este tema el lunes 30 de agosto a partir de las 9.30 am, con los expositores Dr. Carlos Ovalle Molina, investigador INIA La Cruz. PhD en Ecología, que hará una actualización de la investigación en alfalfa de secano y con el  Dr. Alejandro del Pozo Lira, académico e investigador de la Universidad de Talca, que hablará de la adaptación de alfalfa a ambientes de secano mediterráneo en un contexto de cambio climático.

Para registrarse pinche este link: https://bit.ly/2Vw7PED

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