El renacer en la producción de manzanos de la mano de los portainjertos Geneva

El recambio en los huertos de manzanos por tecnología más eficiente ha generado las condiciones necesarias para mejorar su precio y lograr un rendimiento mayor por hectárea. Es el caso de los portainjertos de la serie Geneva, de la Universidad de Cornell, NY, que acompañado de una agricultura de alta densidad, está consiguiendo un promedio de cosecha de 70 toneladas por hectárea al quinto año de su plantación.

En el corazón de la actividad frutícola que recorre el centro-sur de nuestro país, la temporada 2025 del manzano se perfila con saldo positivo. Según los últimos informes de Frutas de Chile, se proyecta un aumento cercano al 4,4 % en los envíos de manzanas frescas a los mercados internacionales, lo que situaría el volumen total en alrededor de 573.658 toneladas. Este repunte se sustenta no sólo en un mejor desempeño cuantitativo, sino también en mejoras en calidad, particularmente en variedades como Pink Lady –que apunta a crecer un 5 % en volumen y más de un 8 % en calidad– y Fuji, cuya participación también se incrementaría aproximadamente en un 6 %. Este panorama positivo convive con señales de ajuste: variedades de amplio uso como Gala mostrarían un leve retroceso en los envíos (-2 %) y otras menos dinámicas estarían perdiendo terreno.

En este contexto, la industria chilena de la manzana -que incluye cultivos, exportación, logística y mercado interno- enfrenta el desafío de consolidar este renacer de volumen y calidad en un entorno global cada vez más competitivo, donde los gustos del consumidor, los costos de producción en las faenas agrícolas y la eficiencia logística están marcando la diferencia.

“Es conocido por todos que los gustos del consumidor siempre se han caracterizado en preferir manzanas más dulces y que tengan buena jugosidad”, comenta Ignasi Iglesias, director Técnico y de Desarrollo de Agromillora Group. “Se han creado una serie de variedades que buscan ese dulzor, pero varias de ellas no han tenido buenos resultados en Chile”, agrega. El caso que más destaca es la introducción de la variedad Pink Lady, pues es la que más se ha adaptado a nuestros suelos y clima. “En Chile se probaron diversos clubes de variedades que se crearon con fines específicos en Europa, como Kanzi, Juliet, Ariane, Kissabel y otras, pero no se adaptaron al entorno climático”, comenta Iglesias.

En ese sentido, al revisar las variedades más cultivadas en el país, destacan principalmente tres: Gala (y sus clones), la comentada Pink Lady (o Cripps Pink) y Fuji. Datos recientes indican que el grupo Gala lidera la producción nacional con casi 13 millones de cajas en 2024, seguido por Pink Lady (6 millones) y Fuji (2,5 millones). Estas cifras reflejan no solo la dimensión del negocio, sino también las preferencias de los mercados de exportación y los esfuerzos de adaptación varietal que los productores chilenos vienen desarrollando desde hace un tiempo.

Portainjertos: calidad que genera cambios productivos

Para implementar mejoras en los sistemas de producción, hace años se introdujeron nuevos  portainjertos, como es el caso de la serie Geneva, que ofrece una alta calidad gracias a su resistencia a enfermedades como el Pulgón Lanígero, lo que genera en una mayor sustentabilidad y rentabilidad del cultivo. “Si antes se lograban 40 toneladas por hectárea, con los nuevos portainjertos que sostengan la forma y la arquitectura de la copa, se logró un árbol más pequeño y plantar más por metro lineal, la productividad puede llegar a 70 toneladas por hectárea, con una agricultura más intensiva y de paredes frutales”, dice Ignasi Iglesias. “La alta densidad es el camino de la nueva genética”, agrega. “Además del recambio varietal y el tipo de portainjerto, la forma de producir la manzana está cambiando y se están viendo resultados en huertos donde también se producen las variedades más populares en Chile, como Gala y Fuji”, agrega el experto.

“Desde el punto de vista de portainjertos, creo que gran parte de los nuevos proyectos debería ser concesivos en la serie Geneva (de cara al futuro, son los huertos de la nueva era); habrá que verificar en las condiciones locales cuales presentan los mejores atributos productivos en función de las limitantes de donde se quiere emplazar un nuevo proyecto frutícola, dado que existen varias opciones en esta serie. Pero por ahora, todos los trabajos desarrollados en USA y Brasil a escala comercial y a los cuales he tenido acceso, muestran un comportamiento muy sobresaliente”, comenta por su parte, Valeria Lepe, ingeniera agrónoma, consultora en Nutrición Frutal.

Día de campo: resultados de las primeras cosechas con Geneva

Con esta finalidad, recientemente Agromillora Sur en conjunto con el Centro de Pomáceas realizó un día de campo en los terrenos de Agropacal en la región del Maule, donde precisamente se pudo apreciar en terreno el resultado de las primeras cosechas con el portainjerto Geneva. En la actividad, estuvieron presentes productores y viveristas quienes intercambiaron ideas sobre las nuevas tendencias mundiales en manzano, cuya productividad promete mejores resultados con mejoras en paredes frutales y el uso de la mecanización.  El gerente agrícola de Agropacal , Carlos Silva, resume el sentir de los productores locales: «o plantamos Geneva o se acaba la manzana en Chile, debido a los problemas de replantación y a los problemas que ha generado el pulgón lanígero”.

Con todo lo anterior, las proyecciones para el 2026 se perfilan positivamente. “Habrá una renovación aproximada de 500 hectáreas anuales en portainjertos Geneva, la que podría llegar a 800 o más, la genética y capacidad para hacer estos volúmenes ya está”, comenta Jorge Rodríguez, gerente comercial de Agromillora Sur.

“Lo que hay aquí es un Ferrari, podemos cambiar la conducción. Tenemos que ver si podemos lograr que las variedades que se producen en Chile pueden lograr la rentabilidad como en otros países. Si cambiamos la tecnología y somos más eficientes, la pregunta es ¿podemos hacerlo? Primero, estamos cambiando los huertos que están envejecidos, estamos cambiando el portainjerto, tenemos nueva genética que resiste plagas y desafíos climáticos. La respuesta es sí”, finaliza Ignasi Iglesias.

Ignasi Iglesias, en jornada con productores durante su reciente visita a Chile.