INIA busca generar variedades de cerezos adaptables a las condiciones climáticas del Norte

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA, trabaja en proyectos que buscan establecer variedades de cerezos adaptables a  las condiciones climáticas de la región de Coquimbo,  trabajo que se realiza a través de los proyectos: Programa chileno para el mejoramiento genético del cerezo y Reforzamiento del Programa Mejoramiento Genético de Cerezos: líneas genéticas adaptadas a condiciones de baja oferta de frío invernal para la zona norte.  Instancias apoyadas a través de CORFO-Consorcio Bio Frutales y realizado junto con las empresas; Vivero Los Olmos, El Tambo, Univiveros, y ANA.

Esta iniciativa surge, según Gamalier Lemus, investigador de INIA – Rayentué, porque el Instituto, desde el año 2001 estudia la posibilidad de desarrollar el establecimiento de la especie en la Región de Coquimbo, con estudios en los 3 principales valles (Elqui, Limarí y Choapa), con más de 10 parcelas plantadas en los valles, que permitieron determinar las áreas potenciales, los cultivares recomendados y el manejo agronómico requerido, aspectos que se estudian hasta hoy y son la base de las primeras 200 hectáreas comerciales plantadas en la zona.

Para dar a conocer los avances del proyecto, el día 20 de octubre se realizó un Día de Campo en la Parcela Experimental de Pan de Azúcar, de INIA Intihuasi, instancia que contó con la participación de autoridades regionales y agricultores.

Rodrigo Ordenes, Seremi de Agricultura. señaló: “esto nos permite ver una posibilidad de nicho comercial, productivo y aumentar la matriz productiva del ámbito agrícola. Por lo tanto, el trabajo realizado por INIA con el consorcio Biofrutales busca alternativas de mejoramiento genético. Lo importante es destacar el trabajo que se está realizando para generar variedades chilenas con características especiales para la región, tanto en la calidad organoléptica y en rendimiento. Este tipo de proyecto es un beneficio para los productores y entrega una característica especial a nuestra región, donde podamos tener una gran cantidad de variedades que nos permitan mejorar las condiciones labores de nuestros productores”.

El proyecto busca obtener variedades de bajo requerimiento de frío, que posean características de calidad de fruta y de postcosecha superiores a las existentes actualmente en el mercado actual. Un trabajo que comenzó en el año 2012 en la región de Coquimbo con la plantación de cerezos en la Parcela Experimental de Pan de Azúcar de INIA Intihuasi, en donde hoy se están evaluando los últimos 3.000 segregantes, dentro de los cuales se destacan las selecciones con floraciones tempranas.

Por su parte el director regional de INIA Intihuasi  Edgardo Díaz agregó “en los próximos años el cerezo se transformará en el principal frutal de exportación de nuestro país, sin embargo este gran desarrollo conlleva grandes desafíos para nuestros agricultores, como es contar con variedades que se adapten a las condiciones locales y exista un soporte técnico nacional, lo que permitirá reducir el riesgo en la inversión; en este sentido, este esfuerzo público-privado, junto al liderazgo científico, biotecnológico y agronómico de INIA, han sido clave para avanzar en la obtención de nuevas variedades de cerezo que se ajusten a cada zona productiva, especialmente donde las condiciones agroecológicas permitan iniciar tempranamente las exportaciones para alcanzar los mejores precios en la temporada, es aquí donde la región de Coquimbo tiene grandes posibilidades.

En el 2017 se plantó en Talhuén Ovalle un huerto de cerezos, que ha permitido evaluar el comportamiento fenológico, productivo a mediano plazo, además de generar variedades de cerezo que se adapten a las condiciones de la zona norte, un sector de menor requerimiento de frío, cosecha temprana y con calidad comercial, cabe destacar que hoy existen 9.000 plantas en evaluación.

Angélica Salvatierra investigador de frutales de INIA Intihuasi destacó los resultados a la fecha del proyecto “el mejoramiento genético de frutales es un proceso de largo plazo, después de 8 años, dentro de los segregantes que se están evaluando en el Centro Experimental  de la PEPA, hemos encontrado al menos 3 segregantes que reúne algunas características de fruta interesantes para una posible variedad.  Lo que queremos encontrar, para la zona norte, es una selección que se adapte a baja acumulación de frío y que la fruta sea de calidad para la exportación”. Desde el 2017, se ha incorporado otro sector de evaluación en Talhuén, comuna de Ovalle, donde continuamos evaluando 9000 segregantes, en una condición de mayor frío invernal que la PEPA.

Carlos Lillo Seremi de Economía de la región de Coquimbo indicó “este trabajo nos planeta un desafío de cómo seguir apoyando y cómo vamos mejorando este largo trabajo que sabemos que va a dar sus frutos. Hemos visto cómo se ha estudiado en detalle el cerezo, cuáles son las posibilidades que se nos vienen a futuro y cuáles son también las problemáticas que tenemos”.

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