
La industria exportadora chilena vive horas de tensión tras la falla en el motor principal del
buque Maersk Saltoro, encargado de transportar miles de contenedores de cerezas a China. Este
imprevisto, que obligó a detener la travesía del barco, amenaza con alterar el delicado equilibrio
de una temporada clave, marcada por la proximidad del Año Nuevo Chino
Si bien, varios de los que se han referido al tema de esta nave, han aludido a que el propietario de
la nave en cuestión declarará la avería gruesa o general average para que se paguen los gastos de
reparación entre el flete, la carga y la nave (cosa que puede ocurrir) y que la naviera podría
alegar fuerza mayor para desligarse de responsabilidad como únicamente charteador del buque
en cuestión.
Lo cierto es el riesgo para dicha empresa que esto conlleva, por lo que, si bien es cierto, no están
facultados para declarar la avería gruesa, es posible que la empresa naviera decida hablar con el
armador de la motonave para que esto no se haga, y si se hace, no se exijan garantías para la
liberación de los reefers en destino; reefers con carga que llegará casi seguro, sin margen de
venta (más que en salvataje) y bastante dañada.
Lo otro es que, la fuerza mayor como defensa, siempre puede ser invocada, pero necesita ser
probada. Esta controversia también dañaría fuertemente la imagen de MAERSK con los
cereceros chilenos, en un mercado naviero donde se espera que la industria de
portacontenedores no tenga un gran crecimiento este 2025 y donde, se sabe que es ahora cuando
deben cuidar a sus clientes: los embarcadores/ shippers.
Para los exportadores que no tengan seguro de carga, o aquellos cuyo sub límite en la cobertura
adicional de delay no sea suficiente para indemnizar la totalidad de los daños, resulta clave un
manejo inicial de estos claims con abogados no solo expertos en la norma aplicable ( Reglas de
Hamburgo y la de York y Amberes) sino que además conozcan bien la industria naviera y sus
bemoles.
Independientemente de las alegaciones y defensas que pueda invocar el transportista, los
exportadores e interesados en la carga deben tomar acciones inmediatas para proteger sus
legítimos intereses frente a una futura reclamación. Entre estas medidas se incluyen dar aviso a la
aseguradora; notificar al transportista de la situación que se presenta; coordinar una inspección
conjunta en destino; entre otras.

